Musk y Trump, Andy y Rubén y el Mayo y Claudia

¿Alguna vez ha intentado usted arreglar una silla coja? Es una labor fascinante porque, por más que le meta cartón doblado, la desgraciada silla siempre encuentra la forma de volverse a tambalear. Algo similar le está pasando a Donald Trump con su gobierno: apenas se sienta cómodo en el Despacho Oval, y ya está Elon Musk serruchándole la pata con su Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE).